Los Canalizos

Los Canalizos (Foto Angel Helices)

Protagonistas: los escaladores

La gran variedad de vertientes montañosas que ofrece la Sierra de Béjar convierten a esta región en un pequeño paraíso para los amantes del montañismo y la escalada. No es estrictamente necesario acercarse a las altas cumbres del macizo para encontrar paredes ideales para este deporte. Montañas de modesta altitud como los Picos de Valdesangil figuran entre las zonas de más fama entre los escaladores de la región. Este espacio está situado al norte de Béjar, en el entorno de la pequeña pedanía de Valdesangil. Se trata de un conjunto de riscos que superan los 1.600 m. en su cumbre de Cabeza Gorda. Aquí la escalada en roca tiene lugares idóneos como el llamado Cancho Bermejo, el Campanitas o Risco Gordo, y además todo el paraje está repleto de rocas caballeras, bloques de granito de una pieza, que entusiasmarán a los amantes de la modalidad del boulder.

Un paisaje muy semejante encontraremos en el Cancho de la Muela, en el mismo límite entre las provincias de Salamanca y Ávila. Para acceder a él debemos dirigirnos por la carretera entre Candelario y La Garganta; tras pasar el pantano de Fuentesanta varias pistas forestales ascienden hacia la izquierda en dirección a esa cumbre. Toda el recorrido está plagado de rocas caballeras y al mismo cancho que le da nombre lo forman paredes de gran altura especialmente en las orientadas hacia el sur.

Uno de los lugares de mayor atractivo por sus valores naturales y su espectacularidad paisajista es el Tranco del Diablo. Además está localizado a tan sólo tres kilómetros de Béjar, aguas abajo del río Cuerpo de Hombre. Tomamos la carretera de Montemayor del Río y torcemos por el segundo puente a la izquierda para pasar por debajo del viaducto de la N-630 y seguir por un camino descendente. A medio camino nos encontramos con las formidables peñas del Tranco del Diablo, habilitadas con vías de escalada de distinto nivel, destacando el gran extraplomo conocido como la bota.

Pero la gran zona que ha dado fama e importancia a la sierra bejarana como lugar de escalada se sitúa en las partes más elevadas del macizo. Cerca de la estación de esquí Sierra de Béjar-La Covatilla se sitúan las paredes graníticas de Risco Gordo. Pero sobre todo es el valle de Hoya Moros el lugar por excelencia para estos avezados deportistas. Todo él está repleto de vías de distintas dimensiones y niveles, destacando las que se desarrollan en los riscos de La Proa, las Agujas, el Torreón y los Dos Hermanitos. Esta última cumbre es el símbolo de este arriesgado deporte en la zona. Sus paredes, superiores a los doscientos metros de desnivel, están llenas de vías de todo tipo, extraplomos, techos y chimeneas de distintos niveles.

Dentro de este deporte, una de las modalidades de mayor auge las últimas décadas ha sido la escalada en hielo. Son multitud las paredes y cascadas que a lo largo de los meses de invierno, sobre todo en los más fríos, aparecen convertidas en grandes placas heladas, tentación de intrépidos escaladores: La Proa en el mencionado paraje de Hoya Moros, Peña Negra de Becedas, a la que se puede acceder a través de la Estación de Esquí Sierra de Béjar-La Covatilla, y sobre todo Los Canalizos, lugar muy concurrido en los días propicios para este deporte, y de fácil acceso desde Hotel de Montaña de El Travieso, a 8 km por carretera desde Candelario.

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